A ellos, un muy feliz día
Mecánico se nace. O uno se hace. Se puede estudiar para serlo. O se puede aprender mirando cómo otras manos expertas trabajan por largas horas, sin importar la estación del año, en un taller.
Mecánico es ese que sabe cómo descifrar la vida en clave de hierros, plásticos, o el material del que se construya una pieza. Es ese que te da un apretón con las nobles manos ennegrecidas por la grasa y el polvo, o con guantes con señales inequívocas de haber sido usados. Y que siempre lo dará con el corazón, con la fuerza de una pinza de presión.
Mecánico es aquel que resuelve lo inexplicable en un vehículo, lo que parece imposible de arreglar, una ecuación indescifrable para el común de los mortales. Pero también es el amigo, el consejero, el estudioso, el consultor de cabecera cuando, en materia de carreras, es necesario poner un cable a tierra.
Este domingo, es el día del mecánico. Salud por ellos.