Con una gran caravana de motos, despidieron a Palomino
El fallecimiento del piloto de motos, dirigente, banderillero e impulsor de los deportes mecánicos de Tucumán, Miguel Palomino, caló hondo en el ambiente. Ello se pudo notar de manera contundente durante el sepelio y el traslado de sus restos a un cementerio de Tafí Viejo.
Unos dos centenares de motociclistas acompañaron a “Palo” desde la sala de servicios sociales de San Miguel de Tucumán a su última morada, con el ruido de las máquinas de fondo y la lógica congoja por el adiós a uno de sus más reconocidos integrantes.
Palomino tenía 66 años, estaba casado y tenía tres hijos. Su despedida estuvo a la altura de su trayectoria y de su vida.