En el Dakar cumplió un sueño
Un proyecto armado meticulosamente durante meses derivó en su debut en el Rally Dakar. Y, aunque no pudo completarlo, Ricardo Neme no olvidará en toda su vida lo que fue haber corrido en la edición 2018 de la competencia más extrema del planeta sobre un vehículo de competición.
Neme manejó una Toyota SW4, navegada por el puntano Ramiro Corvalán. Con dificultades de todo tipo, fue completando las etapas que se hicieron en Perú y en Bolivia. Pero, cuando llegó a Salta, se produjo el abandono.
Motorplus Tucumán publicó al respecto, el lunes 15 de enero, cerca de la medianoche:
"En la tarde noche de Salta, la noticia menos esperada para el Neme Racing Team: hace abandono del Rally Dakar. Una situación de salud que atraviesa el navegante de Ricardo Neme, Ramiro Corvalán desencadenó la decisión. Según contó el piloto, en la etapa 2 de la prueba sufrieron un fuerte golpe con la Toyota SW4, que le dejó a Ramiro un dolor en la zona lumbar. Al principio se pensó que era muscular, pero en Salta y luego de un estudio, quedó determinado que se trataba de una fisura en una vértebra."
Con posterioridad, se contaron detalles de lo sucedido...
"El puntano se bancó el dolor durante varias etapas. Creyó que era muscular. Pero en Salta, al momento del masaje, sintió un puntazo, que puso en alerta a los especialistas. Le ordenaron que se haga revisar y que se efectúe una radiografía. Una vez hecho el estudio, los médicos estudiaron la situación y vieron un problema. Para estar más seguros del diagnóstico, ordenaron una tomografía (...) Una vez que los facultativos aconsejaron no seguir, el yerbabuenense (Neme) no dudó un instante; tampoco lo hizo Ariel Isola, que lo acompañaba. “Hasta aquí llegamos” dijo, con los ojos llenos de lágrimas. (...) Fue un momento difícil para todos. La angustia embargó a cada uno de los presentes. Pero Ricardo se mostró fuerte. “Una rueda se puede cambiar, un cardan también, pero la salud no se compara en nada con eso. Una fisura como la de Ramiro puede desencadenar algo más serio. Esto se terminó”, dijo el corredor, conmovido. Paso seguido, fue a buscar a su navegante. Le contaron la novedad. Tanto Ricardo, como Ramiro y Ariel lloraron desconsolados, durante un abrazo interminable."
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Antes de ello, en nuestra web se ofreció una extensa cobertura de lo hecho por el NRT. Los títulos, puestos desde el final al principio, hablan por sí mismos: "Ya en Salta, para abrazarse con toda la gente"; "Llegar a Tupiza, otra odisea de proporciones"; "Corren de noche, corren de día, siguen en pie"; "Horas de mucho trabajo, para unir La Paz con Uyuni"; "Todos para uno, y uno para todos; "La aventura está en su mejor momento"; "Lluvia, barro, niebla y nieve, camino a La Paz"; "En ruta a Bolivia, donde les espera una fiesta; "Y la nave va, pese a todas las vicisitudes"; "Los brazos "como Popeye"; "A dormir en las dunas; luego, a seguir la marcha"; "Sigue, con fe intacta y optimismo inquebrantable"; "Lucha tenaz, contra el terreno y las dificultades"; "¡Seguimos en carrera, gracias por el aguante!"; "Las cosas se pusieron muy difíciles"; "Las dunas impusieron respeto en el primer día"; "Tanto lo esperó, que al fin ya está a su alcance"; "A horas de correr, descanso y aprestos finales"; "Con la tranquilidad de haber trabajado bien"; "¡Somos el equipo de Tucumán en el Dakar!"
La vivida es una experiencia que "Ricky" no olvidará. Y que, de mediar ciertas circunstancias, puede que repita en el futuro.