Saltar al contenido principal

La vida de Enrique García

Franco Werner
Franco Wernerlunes, 23 de marzo de 2026 · 03:50 a. m. hs
La vida de Enrique García
Imagen: Prensa

El año pasado se dio con el gusto de hacer los campeonatos Nacional y Provincial de rally. Para este año tiene objetivos muy claros: seguir compitiendo y mejorando dentro de algo que le gusta y mucho, el rally. Es Enrique García, 68 años, piloto.

- ¿Cuándo comienzas en el automovilismo?

- Ya cuando era estudiante me encantaba el automovilismo, pero no tenía los medios y comencé a armar un Fiat 600 en la vereda de mi casa. Alguna vez pensé en viajar a Buenos Aires para trabajar como mecánico, pero decidí quedarme y terminar la carrera. Así que lo hice, me recibí de ingeniero industrial, con orientación mecánica.

- ¿Qué lograste con ese Fiat 600?

- Corrí por un tiempo y en una carrera fui segundo en el autódromo "Nasif Estéfano". En esa época corría el “Conejo" Longo, Dante Vázquez (de Catamarca). "Edy" Pinello corría con un De Carlo. Había un par de Citroën. Fue una época muy linda. Una vez corrí una trepada a Las Estancias, me acuerdo que mi navegante -en aquella época era acompañante o copiloto-, era Federico Romano Norri, que ya en esa época se dedicaba a la política y me ayudaba mucho con el armado del auto, consiguiendo piezas.

- Te decían "Tornillo", ¿quién y por qué te pusieron ese apodo?

- Fue una tía mía, al ver cómo trabajaba en el auto me puso así, y como en mi casa no sabían que corría, yo me inscribía con el seudónimo “Tornillo. Alguna vez también corrí como “Martín Fierro”.

- ¿También hiciste karting?

- Sí, también varios años. Pero ahí me di con el gusto de ganar una carrera. Me acuerdo que en esa carrera fue segundo Rubén Posse, y tercero Héctor Guetas. Me bajé yo cuando empezaron a correr Gonzalo y mis hijos. Creamos una asociación, en la que estábamos con "Edy" Pinello, Jaime Cuadrado y varios más para organizar carreras de los más chicos. De esa camada salieron varios pilotos, corrían en lo que es ahora el 107, recuperamos el circuito en Argentinos del Norte. Y también se hacían pruebas en trazados callejeros.

- ¿Hiciste algún otro deporte?

- Sí, jugué mucho tiempo al rugby en Natación, llegué a primera. Dejé porque tuve un golpe en la rodilla, pero el automovilismo es lo que más me gusta.

- ¿También organizaste una carrera por el Argentino de Motocross?

- Sí, fue en Las Lomadas. Esa organización me dio muchos dolores de cabeza. Era la época de los bonos y la categoría cobraba en efectivo, que era difícil de conseguir. El otro problema fue que en esa época hubo una sequía terrible y no había forma de humedecer el circuito. Suspendieron las pruebas del sábado y me dijeron que si el circuito no estaba en condiciones el domingo se suspendía. Teníamos un tractor para regar, pero no alcanzaba, un amigo me prestó otro y René Quiroga me ayudó con un par de bombas. Estuvimos toda la noche regando, por suerte la carrera se pudo hacer y pude pagar todo. Quedé endeudado. Ahí me di cuenta lo que es organizar una carrera. Hay muchos que opinan desde afuera y no tienen idea lo que es estar dentro de la organización, es muy difícil.

- ¿Tuviste oportunidad de conocer a Juan Manuel Fangio?

- Sí, fue cuando Jorge Recalde corrió el Mundial con un Mercedes y Fangio era concesionario en el país. Fueron dos grandes del automovilismo, con quienes pude compartir buenos momentos.

- ¿Y cuándo volviste al automovilismo?

- Fue cuando mis hijos ya se hicieron grandes. Vi la posibilidad de volver y aquí estoy. Comencé en el rally porque es una categoría que me gusta mucho. Se compite contra uno mismo, dentro de la naturaleza. Se conocen lugares increíbles y además se conoce mucha gente, quienes cuando hay problemas te dan una mano o yo les doy una mano a ellos. Esas relaciones son hermosas.

- ¿Te imaginabas esta actualidad?

- No, realmente no. Tuve una enfermedad que superar, que gracias a Dios la pude pasar. Yo quería vender el auto, pero mis hijos me convencieron de que no lo hiciera. Por ahí las cosas no salen como uno quiere, pero hay que tener paciencia y perseverancia. Hoy no sólo corro, sino que también entreno físicamente y estoy muy bien.

- El año pasado te diste con el gusto de correr el Nacional y también el Provincial...

- Para mí, correr es una diversión. Sólo me molesto cuando no puedo terminar la carrera por alguna rotura o alguna equivocación. Pero eso no se da tan seguido. Lo único que me interesa es llegar al final. Por supuesto que trato siempre de andar más rápido, pero sin cometer locuras.

- ¿Cómo te preparás para la temporada 2019?

- Bien, mientras me sienta bien y me haga bien, la limitación que voy a tener es la económica. La situación del país no es muy buena, por suerte tengo la ayuda de mis sponsors, que más que sponsors son amigos y gracias a ellos puedo seguir en esto.

Siempre positivo, de cada cosa difícil que le tocó vivir, sacó algo positivo y así se mueve en la vida, con mucho optimismo. Por suerte, parece que hay Enrique García para rato.