"Micky" López, por siempre
Uno de los pilotos de pista más carismáticos de Tucumán de la década del ’80 y gran parte de los ‘90, Miguel Francisco “Micky” López, falleció en mañana del miércoles. Lo velan en una empresa de servicios sociales en Las Piedras al 500 hasta las 18 de hoy. Sus restos serán llevados al cementerio Jardín del Ángel.
Según contó su sobrino, Mario Mrad, la semana pasada lo internaron por un problema en los riñores. “El jueves pasado se le indujo un coma, por dificultades respiratorias. El cuadro se agravó en la noche del martes”, dijo. Un paro cardíaco sesgó su vida, en la madrugada del miércoles.
Fue en el ámbito del Club de Pilotos Monomarca, donde “Micky” asumió protagonismo. El punto máximo de su carrera se dio en 1992, cuando el domingo 14 de junio, se consagró campeón del TC del NOA. Lo hizo con una máquina que preparaba Chincarini, con suspensión de Novak, el apoyo de Enrique Palacios y el corazón de Francisco ‘Banana’ López, su padre.
“Micky” nació el 25 de marzo de 1957. Era profesor de inglés y vendió autos. Estaba casado con María Eugenia y tuvo tres hijos. En una entrevista que Motorplus Tucumán le efectuó el año pasado, describió lo que fue para él Monomarca: “marcó un antes y un después en mi vida. Yo quería correr, no teníamos los medios, mi viejo era mecánico, él fue mi primer hincha, con él empezamos a hacer realidad un sueño. Corrimos en la mejor época, la categoría me ayudó a formarme como hombre, como persona, por ella hice amigos nuevos, y una vida diferente.”